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Ciento setenta y siete estudiantes egresados de Educación Básica con mención en Matemática tuvieron sólo un 33% de respuestas correctas en una prueba específica de esa materia en una evaluación del Programa Inicia, llevada a cabo el 2009.
Y eso no es todo. Un total de 153 futuros educadores básicos en Lenguaje obtuvieron el 43% de respuestas correctas en esa prueba específica en dicha evaluación diagnóstica.
Las recriminaciones no tardaron en llegar. El ministro de Educación, Joaquín Lavín, expresó que los resultados, en general, no son buenos, especialmente en matemática. El Colegio de Profesores, en tanto, lanzó sus dardos contra el Estado, pues a su juicio, éste no ha regulado ni fiscalizado el funcionamiento de las escuelas formadoras de pedagogos.
A nivel local, la región cuenta con dos facultades de Educación que nutren mayoritariamente a los establecimientos educacionales de la provincia: la U. de Concepción y la U. del Bío-Bío. La primera inscribió a 68 alumnos de último año de Pedagogía Básica y Educación Parvularia, de los cuales 62 rindieron el test. Las segunda, en tanto, inscribió 89 y la dieron 77.
Sus dos decanos, Abelardo Castro y Marco Aurelio Reyes, respectivamente, aceptaron analizar las causas de estos magros resultados, y coincidieron: hay culpas compartidas.
-¿Ha servido la acreditación obligatoria de las pedagogías?
-AC: Más o menos. Si bien se trata de un procedimiento que se debe realizar, no constituye obligación alguna para que las escuelas sigan funcionando.
MAR: Aún no tiene efecto, pues la acreditación debe concluir con un plan de mejoramiento del proceso de aprendizaje, y eso no es posible de medir de un año para otro.
-Hace unos años se intentó beneficiar a aquellos buenos alumnos de enseñanza media para que postularan a Pedagogía. ¿Surtió efecto esa medida?
-AC: Para mí, no es válida, no funciona. Cuando se subsanen problemas como el sueldo base de los profesores, quizás haya más interés. Además, la oferta también ha aumentado.
MAR: Sí, hubo más alumnos con buenos puntajes que ingresaron a las universidades. Es más, en nuestro caso, si bien el mínimo es 500 puntos, el último seleccionado sobrepasa los 550, mientras que hay otros que superan los 650.
-¿Es efectivo que la exigencia en las facultades de Pedagogía es baja?
-AC: En las universidades tradicionales no. Hay que diferenciar, esta misma prueba Inicia mezcla a universidades tradicionales, privadas e institutos profesionales. Algunos de ellos ni siquiera piden puntaje PSU.
MAR: Creo que el problema radica en la mala base que los estudiantes traen desde el colegio.  No se puede comparar a los alumnos del sistema municipal con los del subvencionado o particular.
-¿Las bajas expectativas laborales y salariales evitan que buenos alumnos postulen a Pedagogía?
-AC: Por supuesto. Mucha vocación se pierde. Esto debería ser una política de Estado, pues muchos países que viven del uso del conocimiento, saben que su bienestar depende de la mente humana.
MAR: De todas maneras. El pedagogo sufrió una desvalorización de su trabajo con la municipalización. De ser profesionales que contaban con autonomía, pasaron a depender de los alcaldes.

 

Los cuestionados profesores "marmicoc"

Otro de los puntos que los decanos de Educación de la UdeC y la UBB han cuestionado desde hace años es la permisividad que ha mostrado el Ministerio de Educación a la hora de permitir la formación de profesores a través de programas especiales.
Se trata de cursos vespertinos o de fin de semana, que según los pedagogos, no logran igualarse a los cinco años de estudio que tiene un alumno de pregrado.
El Colegio de Profesores los ha denominado los profesores “marmicoc”, utilizando la marca que hizo famosas a las ollas a presión.
“No se puede preparar a un docente los sábados. Eso es inaceptable, y en el sistema municipal contratan a este tipo de profesionales”, ha señalado en varias ocasiones la presidenta provincial del Colegio de Profesores, Brígida Hormazábal.
Desde la Provincial de Educación, el director subrogante, Julio Moraga, indicó que en la actualidad el Mineduc no mantiene ningún convenio con estas entidades, pero sí en épocas pasadas se recurrió a ellos debido a la falta de especialistas.
“Las universidades tienen autonomía para dictar los cursos y carreras que determinen. En el sistema municipal, siempre que se ha contratado a un docente egresado de estos programas, se le exige su título, en ese sentido, no hay discriminación. Es más, muchas veces en comunas se prefiere dejar a docentes que sean de la comuna, sin importar dónde estudiaron.  Sí hay que reconocer que hay más sedes de las que se requieren, y que algunas de ellas ni siquiera exigen rendir la  PSU”, precisó Moraga.

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admin on Mayo 12th, 2010 | File Under Pedagogia Básica | 1 Comment -